Figueres Olsen asegura que década del 2020-2030 será crucial para la humanidad




En Así nacen las palabras y los cuentos, don Pepe hablaba de Vaquero, un caballo que en las noches chupaba los vidrios de las ventanas. Cada animal acaricia a su manera y Vaquero acariciaba su reflejo con una lenguota enorme y húmeda.

Algo así decía don Pepe.

Era un caballo blanco, fino y brioso que se paraba de manos con solo un toquecito del freno. Era un caballo que se creía perro y que, incluso, comía pan con mantequilla. Era el caballo de José María, el hijo de don Pepe.

Desde muy pequeño José María fue buen observador y buen jinete. Y era corajudo y se animaba a hacer guardia en las noches para resolver misterios de manchas en las ventanas y caballos fantasmas.

Algo decía dice don Pepe.

Hoy, sin embargo, José María es don José María Figueres Olsen, el expresidente, y está muy lejos del potrero de Curridabat y de los relinchos de Vaquero. La pandemia, según cuenta, lo pilló en Londres.

Pero la lejanía espacial nunca ha obstado para que siga pensando y reflexionando sobre nuestro país. Es decir, pese a los viajes y los años vividos en el exterior, de cierto modo, el expresidente sigue con un pie en ese mismo potrero de Curridabat donde Vaquero relinchaba. Es más, el pasado viernes 4 de septiembre, don José María participó en el programa Charlemos y compartió algunas de las ideas y proyectos que ha venido planteando para la Costa Rica de los próximos años.

En palabras del expresidente, más allá de la catástrofe asociada a la pandemia, la década del 2020 -2030 deviene crucial para la humanidad, pues se han acumulado una serie de desafíos en materia de desigualdad social y económica, así como diferentes factores críticos relacionados con la crisis del cambio climático. Sobre esto último, según Figueres Olsen, la posibilidad de un aumento de dos grados centígrados en la temperatura del planeta supondría una crisis aún mayor que la actual. Por esa razón, añadió, para el 2030 la humanidad debería cumplir con objetivos fundamentales: 1) disminuir la inequidad y 2) reducir a la mitad las emisiones de carbono.

“De camino a esos objetivos, en el primer año de la década, nos agarra esta pandemia y, entonces, nuestro punto de arranque en Costa Rica se vuelve muy difícil. Yo lo describo con algo que he llamado Las tres D: la d del desempleo, pienso que vamos a estar con un desempleo del 35% para fines del año; la d del déficit fiscal, pienso que vamos a estar entre un 10 y 12%; y, además, la d de la deuda, porque vamos a estar en un equivalente de un 70% de todo la producción económica nacional como deuda (…) De modo que esta década tan importante la arrancamos en una situación precaria”.

Figueres Olsen también insistió en la necesidad de que el Banco Central de Costa Rica se involucre en la formulación de medidas para enfrentar la crisis:

“En todos los países veo a los bancos centrales completamente comprometidos de lleno, metidos, dándole liquidez al sistema, muchas veces, comprando bonos del Estado, en diferentes países, para ayudarle al Estado a poder pagar los gastos adicionales de la atención de esta crisis. Y por lo tanto hice un llamado respetuoso al Banco Central de Costa Rica de que se metiera en la lucha, de que nos acompañara en esta batalla que debemos librar. Y recibí con muy buena noticia, en estos últimos dos días, el anuncio del Banco Central de que habían decidido inyectar 700 mil millones de colones a la economía nacional a través de los bancos”, añadió.

Además expresó que “esa es como una primera parte de lo que les toca. Porque si esos 700 mil millones de colones que le van a prestar a los bancos (para que los bancos se los presten a las personas, a las Pymes y a las empresas), los bancos no los prestan; si los bancos no adecúan las deudas; si los bancos no dan facilidades adicionales para los créditos que contrajeron las personas y las empresas (que no tienen la culpa de haber perdido sus ingresos por culpa de la pandemia); si los bancos no hacen eso y se quedan sentados en los 700 mil millones de colones que les va a prestar el Banco Central… Pues no habremos logrado nada”.

Justamente eso, según apuntó, fue lo que ocurrió en buena medida durante la crisis financiera del 2008-2009: los bancos se quedaron sentados en los recursos que les inyectaron y muchas empresas y muchas personas perdieron su patrimonio.

Para Figueres el Banco Central, además, debería invertir otros 700 mil millones de colones en bonos del Estado. Se trata, según mencionó, de una política que están desarrollando en Estados Unidos, Europa, Japón y Singapur, y que responde a la situación excepcional por la que está atravesando el planeta entero.

El expresidente mencionó que Costa Rica tiene grandes oportunidades en el corto plazo.

Una de ellas, agregó, parte de la reconversión de nuestra infraestructura turística para
orientarla a dos segmentos: turismo laboral y turismo médico. Asimismo, subrayó que nuestra amplia red de tratados comerciales nos convierte en un destino muy atractivo para
las empresas que están experimentado procesos de relocalización de operaciones.

“Uno de nuestros mayores retos está, precisamente, en escucharnos y ponernos de acuerdo. He escuchado y he leído muchos aportes que han hecho muchos costarricenses a lo largo de estos meses. Con algunos de ellos estoy de acuerdo y con otros no tanto. Es cuestión de que nos sentemos a conversar y que siempre logremos, digamos, presentar nuestros argumentos con los motivos por los cuales los estamos presentando, construidos sobre razonamientos sólidos. Pero uno de nuestros principales problemas es ponernos de acuerdo. Estamos peleando mucho en la casa. Y muchos de esos pleitos son por cosas insignificantes que nos consumen mucha energía. El otro reto es pasar a la acción. Es decir, hemos perdido en el país la capacidad de actuar. Don Pepe, entre las muchas cosas lindas que nos decía, siempre decía que la única manera de hacer las cosas es haciéndolas. Hemos perdido esa capacidad. A mí me hace falta hoy en día, primero, un plan estratégico que nos diga cuáles son las prioridades de corto plazo, cómo las vamos a atender, y que nos diga cuáles son los objetivos de mediano y largo plazo y cómo los vamos a conseguir. Y segundo, me hace falta el plan de acción. Es decir: ¿qué va a hacer cada quien para lograr esos objetivos? ¿Qué le toca a cada institución? ¿Qué le toca al otro ministerio?¿En qué puede contribuir el sector privado? ¿En qué pueden ayudar los sindicatos, las cooperativas (que son actores económicos muy importantes), las asociaciones de desarrollo?”

Figueres Olsen, como ya se sabe, ha estado muy involucrado en proyectos para impulsar la
economía verde. Según indicó, la economía verde es una alternativa para conciliar las actividades productivas y las estrategias de reducción de emisiones. Producen trabajo, oportunidades de inversión, nuevos modelos de negocio y, a la vez, contribuyen a mitigar el
cambio climático.

“Costa Rica tiene una marca importantísima. El 100% de nuestra electricidad ya es prácticamente renovable. Pero podemos avanzar mucho más. Por ejemplo, hoy en día la energía más económica es la energía solar. Las últimas licitaciones que se han adjudicado en Chile o en Abu Dabi son a precios de entre 2 y 3 centavos de dólar por kilowatt-hora. Y esos precios todavía pueden bajar. Algunas personas podrían decir que la energía solar se produce solamente cuando hay sol. Pero bueno ahí está Elon Munsk con Tesla, por ejemplo, y muchos otros fabricantes que ya vienen produciendo baterías para almacenar la energía solar durante el día y poder utilizarla durante la noche. O están usando esas mismas baterías para almacenar energía sobrante hidroeléctricas o de plantas eólicas y poder utilizarla. En esa aérea de la energía hay mucho campo (…) En Guanacaste tenemos más de 100 kilómetros de canales en el distrito de riego que ha sido una bendición para la agricultura de esa provincia. Pero ahí perdemos, como producto de la evaporación, un 10% de agua. Y eso es mucha agua. Si tapamos esos canales con una estructura liviana que apenas sostenga los paneles solares… Al poner esa estructura sobre los 100 kilómetros de canales vamos a evitar la evaporación y vamos a producir energía solar a un costo ínfimamente bajo, lo cual nos ayudaría a bajar el promedio del costo de la energía en el país. Se crearían miles de oportunidades de trabajo montando esa infraestructura, invertimos en el país, generamos energía y combinamos los mismos recursos para generar actividad económica y bajar las emisiones de carbono con energías renovables”.

Y añadió:

“Avanzar hacia la economía verde no solamente produce bienestar en el país y baja las emisiones de carbono, sino que, además, nos sirve de atractivo para jalar préstamos e inversión que, de otra manera, no vendría”.

Figueres Olsen enfatizó que debemos hacer un gran esfuerzo para que al salir de esta crisis, como colectivo, como humanidad, seamos mejores de lo que éramos antes. “La historia nos demuestra que hemos sido capaces de aprovechar las crisis. La última gran crisis global fue la Segunda Guerra Mundial y después de eso salimos con grandes adelantos tecnológicos, grandes avances científicos y una nueva institucionalidad, las instituciones de Bretton Woods”. Puntualizó, por último, que el reto radica en prestarle atención a las variables que son de emergencia (salud, economía) y, al mismo tiempo, pensar en el mediano y largo plazo, de tal forma que las acciones se alineen y se articulen en un derrotero claro.

Breves

Estamos a punto de perder toda una generación. Y ahí es entonces donde yo pienso que rápidamente tenemos que recomponernos para poder ayudarles. ¿Qué es lo que he planteado? Que podamos hacer una gran alianza público-privada con cinco diferentes organizaciones y que convirtamos el Sistema Nacional de Radio y Televisión en un apoyo a la enseñanza con una programación 24/7 en inglés

He propuesto que cambiemos la Constitución y que digamos que al 2030 vamos a tener dos idiomas oficiales: el español y el inglés

Vivimos en el mundo moderno y yo quiero que Costa Rica esté llena de esa modernidad

● Las pequeñas empresas lo que hoy necesitan es una línea de crédito. Yo sugerí una de 15 millones de colones por Pyme para que mantengan el empleo, garantizadas con un fondo de garantías tomando los recursos de Banca Para el Desarrollo

● Soy un ambientalista, pero ante el desastre ecológico que vivimos en Crucitas estoy a favor de que organicemos una gran empresa nacional que trabaje en asocio, si es el caso, con empresas de afuera que conozcan de la materia y que aprovechemos ese yacimiento de oro que tiene el país para garantizar el pago de la deuda externa

● Bicentenario
Una gran oportunidad para que pensemos en la Costa Rica grande, potente, del buen vivir

● Carlos Alvarado Quesada y su estilo de gobierno
[Respira profundamente] Estoy absolutamente convencido de que el señor presidente, todo lo que hace, lo hace con la mejor buena voluntad. Pero pienso que no tenemos un plan articulado para salir adelante y mucho menos el equipo para ejecutarlo. Perdónenme la franqueza con el señor presidente, pero así lo veo

Tengo una gran ilusión respecto a Costa Rica