Según Vladimir de la Cruz proceso de OCDE debe ser conducido por Comex



Quizás sea ocioso referir algunos de sus pormenores biográficos, dado que se trata de un personaje que ha participado activamente en radio, periódicos, política, diplomacia y enseñanza universitaria. 

Digamos, pues, que es historiador y que, durante buena parte de su vida, militó en las filas de la izquierda política. Digamos que fue fundador y candidato presidencial del partido Fuerza Democrática, el del naranjazo. Digamos que es columnista y contertulio del programa radial Así es la cosa y eventualmente de Charlemos . Y digamos que, pese a que nunca ha sido ministro, en alguno de esos pueblos remotos de nuestro país más de uno se le ha acercado para agradecerle por sus obras como titular de una cartera que no ocupó.

Pero, también, fue decano de Ciencias Sociales en la Universidad Nacional y director de la Cátedra de Historia de las Instituciones en la Universidad de Costa Rica. Y, además, durante el segundo gobierno del presidente Óscar Arias, estuvo destacado como embajador ante la República Bolivariana de Venezuela. 

Cuando impartía el curso de Historia del Movimiento Obrero en Costa Rica solía pedirle a los estudiantes que no lo llamaran “Don Vladimir”, sino “Ciudadano” o “Profesor”, ya que el término “Don” (De Origen Noble) está referido a la nobleza y en su familia, según dice, no hay nobles ni señores feudales.

En entrevista en el programa Charlemos, de la Cruz reconoció que mientras estuvo a cargo de la delegación diplomática en Caracas intentó implementar el uso de ciudadano en vez de don o de señor, pero, al parecer, a los funcionarios de Cancillería no les resultó muy apropiado.  

A escasos días de la salida de Dyalá Jiménez Figueres, hoy exministra de Comercio Exterior (Comex), Vladimir de la Cruz considera que, lamentablemente, “hubo una discrepancia en cuanto al nombramiento de quién debe estar en la OCDE” (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos). Y añadió: “toda la negociación la llevó a cabo Comex, no la llevó Relaciones Exteriores. ¿Por qué? Porque es [Comex] el ministerio encargado, justamente, de negociar parte de esos tratados. Obviamente los gobiernos de Costa Rica han tenido equipos económicos muy buenos. Más allá de si uno está de acuerdo o no en lo que ellos pactan, son profesionalmente muy buenos. Tan buenos que el equipo económico que discutió el Acuerdo de Libre Comercio con Estados Unidos fue el equipo económico que asesoró a todo Centroamérica en el tratado con la Unión Europea”. 

Efectivamente el proceso de ingreso a la OCDE fue competencia del Poder Ejecutivo y la conducción de dicho proceso fue liderada por el ministerio de Comercio Exterior.

Según mencionó Vladimir de la Cruz, “el planteamiento de la ministra Dyalá Jiménez era que el mejor representante de Costa Rica en ese organismo debiera corresponder a alguien del equipo de Comercio Exterior. Y agregó: “A mí me parece que eso es válido, porque esa representación político diplomática de Costa Rica tiene que ver más con asuntos de comercio que con asuntos de política nacional”. 

Para de la Cruz los embajadores, ciertamente, representan al país, pero, ante todo, representan al Poder Ejecutivo y al presidente que los nombra. Por eso, puntualizó,  responden mucho más al diálogo político entre gobiernos y se ocupan de asuntos como por ejemplo negociar nombramientos en algún organismo internacional: 

“Los embajadores, en general, se mueven más en el ámbito de las instrucciones de tipo político entre un gobierno y otro, y las gestiones que hay que estar haciendo y las negociaciones que se hacen, a veces, para pedir un voto a favor nuestro pero a cambio hay que dar otra cosa por allá”.   

 Añadió que: “En este caso de Dyalá JIménez y Relaciones Exteriores me parece que lo que Dyalá hizo fue lo correcto: sostener la tesis de que en OCDE debía estar un representante más cercano a Comercio Exterior que al aparato diplomático político”.

En opinión de Vladimir de la Cruz, desde el punto de vista de las políticas económicas y tributarias, no existe mayor diferencia entre lo impulsado por el Partido Acción Ciudadana  y Liberación Nacional y la Unidad Socialcristiana.

Insistió en que ni este ni el anterior son gobiernos de izquierda. “¿Tienen facetas progresistas importantes? Sí, las tienen. Todo lo que tiene que ver con Derechos Humanos. En ese sentido hay avances significativos con el Partido Acción Ciudadana. Estamos de acuerdo. Esa es la parte más progresista (…) Pero hasta ahí. No es la izquierda política. Es la izquierda social”. 

De la Cruz considera que en la oposición prevalece un desorden político: “Liberación Nacional es el partido que tiene más representación parlamentaria y en ese supuesto uno podría decir que es el partido más fuerte (…) Pero hoy es un partido descabezado”. Lo que hay, según indicó, es una puja interna entre varios candidatos como José María Figueres (en opinión de de la Cruz, el que más descolla), Antonio Álvarez Desanti, Fernando Zamora, Carlos Ricardo Benavides, Roberto Thompson, Claudio Alpízar, Johnny Araya, Rolando Araya y Guillermo Constenla: 

“Es un partido que tiene mucha gente aspirando a ser el posible candidato (…) Eso señala que es un partido débil políticamente frente al gobierno, frente a los problemas nacionales uno no oye la voz de Liberación Nacional como partido, como bloque”. 

Por otra parte, en cuanto al Partido Unidad Socialcristiana, el historiador y exembajador puntualizó: 

“El PUSC, a nivel parlamentario, que es donde existe, tiene a Pedro Muñoz como principal vocero y aspirante a candidatura interna. Tiene flotando ahí en el ambiente a Rodolfo Piza (…) que sigue siendo un candidato muy bueno porque es un hombre con mucho conocimiento…” 

Y por último añadió: 

“La Unidad Socialcristiana está ahí, sin cerebro, ese sí es un partido descerebrado. Ahí no hay una cabeza conductora. Usted no sabe quién es el secretario general, quién es el presidente del partido. No tienen ideario socialcristiano. Esos carajos no han leído ni el Código Social de Malinas ni la encíclica Rerum Novarum ni la Quadragesimo Anno ni saben nada del doctor Calderón Guardia. Esos carajos son analfabetos políticos en el buen sentido de la palabra”