BANHVI advierte serias consecuencias sociales y económicas por reducción a presupuesto para vivienda de interés social



El Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI) solicitó urgentemente a la Comisión Permanente Ordinaria de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa rechazar la reducción de recursos para el Fondo de Subsidios para la Vivienda (FOSUVI).

La disminución está contenida en el Segundo Presupuesto Extraordinario de la República para el Ejercicio Económico del 2020 y Segunda Modificación Legislativa de la Ley N° 9791, Ley de Presupuesto Ordinario y Extraordinario de la República para el Ejercicio Económico 2020 y sus Reformas, expediente No. 22.080.

Mediante la nota GG-OF-0778-2020, dirigida a la presidenta de esta Comisión, diputada Silvia Hernández Sánchez, el BANHVI solicita específicamente reconsiderar la reducción de los recursos por ¢27.728,4 millones, que le transfiere el Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (FODESAF) y lo correspondiente al Impuesto Solidario, recursos que se destinan a dar contenido económico al subsidio en la dotación de vivienda a las familias más necesitadas del país.

En la nota, firmada por Gerente General del Banco Hipotecario; Dagoberto Hidalgo Cortés, se exponen los siguientes motivos:

1- El BANHVI considera comprensible el objetivo principal del proyecto de ley ante la coyuntura actual que vive nuestro país, por la crisis de la pandemia ocasionada por el COVID-19, la que no solo ha impactado al sistema de salud, sino, que también tiene implicaciones en el ámbito económico y que, por lo tanto, hace necesario realizar una serie de esfuerzos para su debida atención e implementar medidas de reducción del gasto y la aplicación de una política fiscal que minimice los riesgos macroeconómicos, con el objetivo de propiciar el crecimiento económico.

2- El objetivo del BANHVI es brindar soluciones al problema habitacional de las familias de menores recursos económicos del país. Para ello, los recursos del FOSUVI, se canalizan mediante subsidios directos (Bono Familiar de Vivienda) a las familias beneficiarias que, por sus condiciones socioeconómicas, representan también a la población más vulnerable y de menores oportunidades.

3- Los recursos que el BANHVI canaliza por medio del Fondo de Subsidios para la Vivienda FOSUVI, no son recursos de gasto corriente, sino, que responden a recursos de inversión en infraestructura social, de manera que una reducción de estos provocaría menores niveles de producción y actividad económica y, por ende, agudizaría la problemática de desempleo que vive Costa Rica.

4- Reconocemos que nuestro país está enfrentando uno de los mayores y más complejos desafíos de la historia moderna, ante la evolución de la pandemia del COVID-19.

Esto ha sido posible gracias las ventajas que ofrece la existencia de un sistema de salud y de seguridad social robusto, así como la capacidad técnica del equipo que ha atendido la emergencia, pero también, a la existencia de un sistema social de vivienda, como el que lidera el BANHVI, que le ha permitido a más de 385.000 familias costarricenses tener una vivienda propia y segura. Si estas familias en situación de riesgo o vulnerabilidad no hubiesen contado con dicha vivienda, financiada con recursos del subsidio, las consecuencias de la actual emergencia serían mucho mayores.

5- De aprobarse el recorte propuesto, restando las comisiones de ley, y a un costo promedio por bono de vivienda de ¢9,64 millones, el recorte propuesto significa alrededor de 2.707 subsidios menos, de viviendas por tramitar solo en el 2020, lo cual a su vez representa alrededor de menos de 113.694 (m²) de construcción.

Adicionalmente a lo establecido en el proyecto de Ley 22.080 para lo recursos provenientes del FODESAF y del Impuesto Solidario, se estima un efecto directo por la pandemia en las recaudaciones nacionales de Planillas de la CCSS y del Impuesto al Valor Agregado (IVA), fuentes principales de ingresos del FODESAF, lo cual representaría alrededor de 5.006 subsidios menos de viviendas por tramitar, lo cual a su vez representa alrededor de 210.252 (m²) de construcción menos.

6- Los recursos del FOSUVI, conforme a la naturaleza y estructura del Sistema Financiero Nacional para la Vivienda, son distribuidos entre Entidades Autorizadas, para que ellas, a su vez, los coloquen y asignen ya sea en casos individuales o para el desarrollo de proyectos colectivos de vivienda.

A la fecha, según la ejecución presupuestaria, la totalidad de los recursos que han ingresado provenientes del FODESAF, han sido colocados y comprometidos por parte del BANHVI. De manera que este Banco no cuenta con superávit o recursos disponibles para ser colocados. Esto implica que cualquier ajuste o recorte presupuestario del FOSUVI, no solo afectaría a miles de familias, sino que, además, se afectaría la producción y los niveles desempleo.

7- Finalmente, consideramos que el recorte propuesto es contrario a las necesidades presentes de reactivación económica, y que indudablemente se requiere para superar el impacto de la crisis actual, ya que más del 90% de los recursos que tramita el BANHVI está direccionado a la actividad de la construcción y al pago de bienes y servicios, actividades que no solo representan altos niveles de encadenamiento productivo, sino, que emplean un alto porcentaje de personal de operativo y de bajos niveles de ingresos, que al contraerse aún más la actividad económica, pasarían a agravar la situación del desempleo, dado su nivel de especialización y las pocas oportunidades para recolocarse en el mercado laboral.

Cámara Costarricense de la Construcción pega el grito al cielo por cercenamiento al presupuesto del BANHVI.

El recorte presupuestario para el Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI), incluido en el presupuesto extraordinario que envió el Poder Ejecutivo a la Asamblea Legislativa, así como la disminución por transferencias del impuesto solidario de la Ley N°8683 y la caída en los ingresos del Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (FODESAF), significará que este año se dejarán de construir más de 5 000 viviendas de interés social.

El presupuesto extraordinario presenta una disminución de recursos, destinados a bono familiar de vivienda, por 27.728 millones de colones, lo que provocaría una reducción de alrededor de 2700 casas.

Pero si a esto se suma el impacto en la disminución de recursos de FODESAF, producto de una menor cotización en razón de despidos y reducciones de jornadas, el impacto será de más de 5000 viviendas.

“Esta situación afectará a miles de familias en condición vulnerable, tanto aquellas que no podrán tener su casa propia, como aquellas que no se beneficiarán de los miles de empleos directos e indirectos que generan las labores de construcción”, manifestó Randall Murillo, Director Ejecutivo de la Cámara Costarricense de la Construcción.

Si al presupuesto asignado para el 2020 se le aplicaran todas las reducciones propuestas y lo que ya se giró al mes de junio, al BANHVI sólo le quedaría un presupuesto cercano a los 13 mil millones de colones para funcionar en el segundo semestre de este año.

Además, dentro del paquete de recortes también se incluye el denominado “bono colectivo” para la construcción de infraestructuras comunal, con una reducción de ₡2.800 millones.

“Con ese limitado presupuesto es imposible cumplir con las metas planteadas para este año. El gobierno ha insistido que las medidas de recorte no afectarán los programas sociales, sin embargo, en este caso se contradice porque está limitando la inversión en viviendas para quienes más las necesitan y requieren de mejores condiciones frente a una pandemia que los hace cada día más vulnerables en zonas de alto riesgo”, agregó Murillo.

Golpe al sector construcción

La CCC ha insistido durante los últimos meses en la necesidad de que se tomen medidas concretas que favorezcan la reactivación del sector construcción, por lo que el recorte para el BANHVI viene a ser una medida en la dirección contraria.

La actividad económica de la construcción muestra tasas decrecientes de diciembre 2018 a mayo 2020, según los datos del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), publicados por el Bancos Central de Costa Rica (BCCR), lo que representa 18 meses consecutivos de caída. 

La construcción de vivienda representa un porcentaje importante de las obras que se realizan en el país, tomando el 45% de los metros cuadrados tramitados ante el CFIA para la construcción de edificaciones durante los primeros cinco meses del 2020.

La construcción ha sido uno de los sectores más golpeados por la situación económica nacional, condición que se ha visto agravada por la emergencia sanitaria ocasionada por el COVID-19.

Los datos de empleo más recientes, publicados por el INEC, muestran que entre el II trimestre de 2018 y el I trimestre de 2020, la cantidad de ocupados en el sector se redujo en 28.292 personas (decreciendo un 16,3%).

Los metros cuadrados tramitados ante el Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos de Costa Rica (CFIA) para la construcción de edificaciones, acumulados de enero a mayo 2020, han mostrado un decrecimiento de -20,6% con respecto al mismo periodo del año anterior. Incluso, los metros cuadrados acumulados a mayo 2020, muestran el nivel más bajo desde el 2011 para el mismo periodo.

Los esfuerzos que se realicen para reactivar la construcción repercutirán en beneficio de Costa Rica y sus habitantes, dados los múltiples encadenamientos del sector y el impacto directo sobre la actividad económica del país en general. 

“Desde la CCC reconocemos la grave situación que atraviesa el país, pero instamos a los señores diputados a no permitir una afectación a la inversión social y a la generación de empleo, en momentos en que Costa Rica necesita invertir en obras como impulso a la reactivación económica”, concluyó Randall Murillo, Director Ejecutivo de la Cámara Costarricense de la Construcción