Impacto real de la pandemia en las exportaciones sería visible hasta fin de año



Es la titular de uno de los ministerios que, en sus propias palabras, tiene más calado en la institucionalidad de nuestro país: el Ministerio de Comercio Exterior de Costa Rica o simplemente Comex. Una institución que ha estado dirigida por figuras muy conocidas y destacadas de la política y el mundo empresarial. Muchos de ellos, valga decirlo, son hombres:  José María Figueres Olsen, José Rossi Umaña, Tomás Dueñas Leiva, Alberto Trejos Zúñiga, entre otros. 

Ella, sin embargo, es la segunda mujer en ocupar ese puesto. La primera fue Anabel González

Dyalá Jiménez Figueres, la nieta de El Caudillo, la hija de Danilo Jiménez y Muni Figueres, la sobrina de José María, de Christiana y de Mariano. La abogada que se especializó en arbitraje internacional. La primera directora para América Latina de la Corte Internacional de Arbitraje, La profe universitaria en Chile. La mujer que, en palabras de Sol Echeverría Hine, “tiene un gran balance entre esa ternura amorosa y un entereza muy grande frente a los retos”.   

Desde los inicios del gobierno de Alvarado, Jiménez Figueres encabeza un ministerio que, por lo menos desde fines de los 80 y hasta el 2014,  se ocupó de dirigir la estrategia de desarrollo del país. Hablamos, pues, del modelo. La apertura comercial. La atracción de inversión extranjera directa. La inserción del país en las cadenas globales de valor. La desregulación. La desgravación arancelaria. 

Le correspondió a la señora ministra recibir la noticia de que Costa Rica, luego de muchos años de trabajo, finalmente, fue invitada a formar de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos​ (OECD). Pero este anuncio, muy a su pesar, llegaría en medio la gravísima crisis asociada a la pandemia por el Covid-19, la cual, a su vez, ha provocado una serie de complicaciones en la dinámica del comercio internacional.  

Organizaciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y la Organización Mundial de Comercio (OMC) reconocen que el mundo experimentará una caída de hasta el 30% en el comercio como resultado de esta emergencia sanitaria. El FMI, incluso, acaba de revisar hacia la baja sus proyecciones. Ante este escenario, en entrevista en el programa Charlemos la ministra Jiménez Figueres recordó que “nuestras exportaciones, con el turismo incluyéndose como una exportación de servicios, representan alrededor de un 35% del Producto Interno Bruto”

Asimismo,  enfatizó que el modelo costarricense “descansa en una decisión de no explotar minerales ni petróleo, es decir, es un modelo limpio, y de no crear enclaves o normas laborales y generales distintas en los incentivos tributarios que tenemos (…) No hay ese enclave territorial de zonas especiales en Costa Rica sino que, más bien, el régimen de Zonas Francas se inserta bastante bien en la economía nacional”. 

Para Jiménez, estas condiciones, aunado al hecho de contar con una amplia red de tratados comerciales (16 en total), han permitido que Costa Rica cuente con un sector exportador muy diversificado. Según mencionó, aún es temprano para evaluar el impacto de la pandemia en las exportaciones: “Tenemos estadísticas de abril y mayo, a mediados de julio tendremos las de junio, pero yo me atrevería a decir que hasta final de año estaremos viendo el real impacto en nuestros números”.   

Por otro lado,  agregó que “Vamos a ir viendo para ver cómo hacemos para afrontar esto y mitigarlo. Y en eso hemos estado dedicados desde el 19 de marzo en una mesa ejecutiva que organizamos nosotros. Vamos metiéndole el hombro 24/7 a nuestros sectores sensibles con opciones o alternativas de mercado y de clientes, con reconversiones, con un programa que generamos con el Instituto Nacional de Aprendizaje y el Sistema de Banca para el Desarrollo, el programa Alivio, para ayudarle a unas 200 MiPymes”

Según Jiménez el efecto más negativo en el sector exportador, al menos de momento, se ha detectado sobre todo en servicios como el turismo y en bienes primarios como las flores, plantas y follajes. De igual forma, apuntó que si bien es cierto productos como el café, la yuca y el jengibre crecieron significativamente, la exportación de frutas como el melón y la piña mostró variaciones negativas. Destacó, además, que las exportaciones relacionadas con el sector pesquero también se han visto afectadas, lo mismo que los dispositivos médicos que se emplean cirugías estéticas o cirugías electivas

Al ser consultada respecto a los pasos siguientes para concretar el ingreso de Costa Rica a la OECD, la ministra subrayó que hemos sido muy innovadores, ya que somos la primer nación que creó, en el propio Congreso de la República, una comisión especial encargada de gestionar la implementación y formalización de ingreso a dicha organización. Según dijo, ese es un rasgo que la OECD ha reconocido de forma altamente positiva y que, incluso, será considerado como una de las mejores prácticas para futuros procesos de ingreso. 

Para la ministra, nuestro país no se puede permitir desperdiciar el esfuerzo de tantas administraciones y tantas personas que se propusieron un logro tan importante como lo es el ingreso a la OECD

“Nosotros lo que necesitamos es que el Estado, la función pública, opere de una manera mucho mejor para los ciudadanos. Nosotros llevamos mucho tiempo con 20% de pobreza. Para mí ese es el mayor problema que tenemos. Básicamente una persona de cada 5 en este país vive en condición de problema y eso es inaceptable. Nosotros no tenemos ejército, no tenemos graves obstáculos para reducir la pobreza. ¿Cómo se logra eso?  En una democracia y en una economía de mercado lo que tenemos que hacer es que las instituciones del Estado regulen muy bien el comportamiento del mercado y garanticen todos los derechos de las personas de manera inclusiva”. 

 

Según Jiménez, el ingreso a la OECD, precisamente, puede permitir que las instituciones del Estado costarricense incorporen prácticas y estándares que faciliten el diseño y ejecución de estrategias para solucionar el problema de la pobreza: “Por eso la OECD es tan importante. Son 37 países que son  democráticos, que comparten nuestros valores y que lo han hecho bastante bien. Cada uno a su manera. Ningún país es perfecto. Pero entre ellos se conforman en esta organización, que es como una especie de Think Tank, y empiezan, desde hace décadas, a pensar y a elaborar mejores prácticas para unos buenos gobiernos, para mejorarle la vida a la gente”.  

La ministra, por último, mencionó que a Costa Rica solo le resta presentar el convenio de adhesión a la OECD a la Asamblea Legislativa para su aprobación. Este instrumento jurídico, según dijo, constituye un pequeño articulado que establecerá quién va a representar el país ante la organización y cómo se gestionará nuestra posadhesión.