(EXCLUSIVO) La última entrevista de Edén Pastora: “Yo no me quiero morir todavía, quiero llegar a los 90 años”

“Me gusta mucho hablar con ustedes porque es la forma de llegar a los hogares de los hermanos costarricenses, con sinceridad, con franqueza, como siempre”. Eso mencionó Edén Pastora Gómez, el Comandante Cero, en el programa Charlemos del 2 de junio del 2020. Y esa fue su última entrevista.

Pastora, quien murió la madrugada de martes 16 de junio por una afección pulmonar a sus 83 años, interactuó de forma remota con costarricenses víctimas del atentado de La Penca ocurrido el 30 de mayo de 1984: Nelson Murillo (periodista), José Rodolfo Ibarra (periodista) y José Antonio Venegas (fotógrafo).

Ibarra se dirigió al Comandante Cero en estos términos:

“Desde el 30 de mayo de 1984, más o menos a las 7 de la noche, no nos vemos. Yo trabajaba para Telenoticias en esos momentos y mi camarógrafo, Arturo Masis, quien ya murió, fue quien hizo las tomas posteriores al evento. Yo quiero preguntarle, Comandante, con toda franqueza, ¿usted cree que Lenín Cerna, quien era encargado de la seguridad del Estado, y Tomás Borge, quien era ministro del Interior, fueron quienes contrataron al falso Per Anker Hansen para que pusiera una bomba que atentó contra su vida? Usted después sale abrazándose con ellos…”

A lo que Pastora replicó:

“Decía José Martí, el cubano, que en política lo real es lo que no se ve. Y lo que no se ve en este caso es que fue un cruce de intereses entre la izquierda y la derecha. Y esa es la razón por la que nunca se va a saber el fondo de todo. Porque se pusieron de acuerdo sectores de la derecha con sectores de izquierda. Porque yo era una piedra en el zapato izquierdo y una piedra en el zapato derecho”.

El exguerrillero, además, añadió que la propia Agencia Central de Inteligencia (CIA) contribuyó a esa confusión en tanto mencionaron, en primera instancia, que el atentado había sido cometido por un libio y luego aseguraron que, más bien, había sido un chileno. E insistió en que el atentado fue resultado de una conjunción de sectores de diversas facciones políticas.

“Roberto Vital Gaguine”, agregó Pastora, “era un doble agente. Trabajaba para el Frente y para la CIA. Participó en el ajusticiamiento de Somoza (...) Y Torbiörnsson era un doble agente. Estos hombres son locos a los que les gusta vivir emociones fuertes, como esto de ser doble agente, y es por esto que nunca se va a saber”.

Según Pastora, él se ha abrazado con Lenín Cerda, con Tomás Borge y con otros, precisamente, porque es un hombre feliz que no guarda rencor.

José Rodolfo Ibarra se mostró insatisfecho con la respuesta de Edén Pastora y sugirió que surgen muchas suspicacias cuando alguien llega a cogobernar y departir con quienes atentaron contra su vida. Sin embargo, el Comandante Cero fue enfático: “Ibarra, yo no he cogobernado con Lenín Cerna ni con Tomás Borge, yo con el único con quien me he entendido es con Daniel Ortega, porque Daniel Ortega está practicando el tercerismo en Nicaragua, está poniendo en práctica lo que debió hacerse en el 80”. Y agregó: “Criticar a Daniel Ortega es salvar a Henry Ruiz, es salvar a Tomás Borge, es salvar a Bayardo Arce, es salvar a siete, cuando había un gobierno colegiado”.

Pastora sostuvo que Peter Torbiörnsson fue uno de los principales responsables del atentado. Fue, según dijo, quien concibió el plan para asesinarlo y quien llevó a Roberto Vital Gaguine, autor material del atentado, a la conferencia de prensa:

“Los terroristas, desesperados porque en dos o tres meses no habían podido matar a Edén, aprovecharon la conferencia de prensa para poner la bomba. Por eso el Frente [Frente Sandinista de Liberación Nacional ] no se adjudicó el atentado, si solo me hubieran matado a mí el Frente sí se hubiera adjudicado el atentado (...) Y ahora Torbiörnsson le anda haciendo el papel a la CIA: ¿por qué no explica que él hizo el estudio? ¿por qué no explica que el fue quien llevó a Roberto Vital Gaguine? ¿por qué guardó tanto silencio?”

Por su lado, el periodista Nelson Murillo se dirigió a Pastora de forma concisa: “¿Por qué usted no ha tenido vocación de relatar todo lo que usted sabe?”.

Y añadió:

“Estando inicialmente en La Contra y después volviendo al Frente, y ahora como mano de derecha del dictador Ortega, usted cambia la versión y se para donde calienta más el sol”

Murillo recordó que Edén Pastora alguna vez reconoció que sabía más detalles sobre el atentado y que por eso algún día dejaría todo por escrito.

Pastora replicó:

“Yo sé que es obligación mía escribir mis memorias, escribir un testimonio para las futuras juventudes. Yo sé que es una obligación. Pero hacerlo ahorita, donde tenemos tantos enemigos… No me quiero morir todavía. Quiero llegar a los 90 años. Sé tanto de tantos estadistas del mundo que sería un best seller mis memorias. Pero aquí no es Cuba. Aquí hay muchos contras armados y hay muchos sandinistas armados. Y es cierto que a mí me respetan sandinistas y antisandinistas, porque no piñatié (sic), porque no robé (...) Pero hay otros que me odian. Y creo que si voy a omitir verdades, si voy a decir mentiras, mejor no escribir. Definitivamente tengo que escribir. Es una obligación para las futuras generaciones”.

Carlos Fernández, director del programa Charlemos, en las inmediaciones del río San Juan, junto a Edén Pastora (inicios de los años 80)

Nelson Murillo, además, le agradeció entre sollozos al fotógrafo José Antonio Venegas el haber intercedido ante los guerrilleros de la Contra para sacarlo de aquella casona donde explotó la bomba:

"Él me sacó de aquel infierno cuatro horas después de explotar la bomba, cuando yo agonizaba, en la última lancha por el río San Juan, pese a la oposición de los Contras”.

El atentado de La Penca, 36 años después, aún permanece impune. Y pese a que el Ministerio Público lo considera un crimen de lesa humanidad, ni el Colegio de Periodistas ni ninguna otra instancia nacional o internacional ha sido capaz de apoyar a las víctimas sobrevivientes en su afán de justicia.