Ronald Saborío: “Costa Rica, cuando quiere, puede hacer las cosas bien”



“Yo tengo la impresión de que el país ha hecho un alto en las políticas de apertura comercial desde hace unos seis años”. Así se manifestó el exembajador costarricense ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), Ronald Saborío, en el programa Charlemos del viernes 22 de mayo. Para Saborío, Costa Rica ha aplicado medidas restrictivas del comercio que son muy dañinas, una de ellas, apuntó, es la prohibición de la importación de aguacate mexicano Hass. Cabe recordar que a mediados del 2015 la administración Solís, amparándose en criterios fitosanitarios, restringió el ingreso de este producto. Este diferendo, incluso, llegó hasta la OMC y en febrero pasado el Tribunal Contencioso Administrativo condenó al Estado costarricense por daños y perjuicios. 

Según Saborío, tanto en la gestión de Luis Guillermo Solís como en la actual, la retórica y la política del Ministerio de Agricultura y Ganadería ha mostrado claros signos de proteccionismo

“Don Renato, el actual ministro de Agricultura, abiertamente lo ha dicho: ‘soy proteccionista y vamos a tener un gobierno proteccionista’”.  

Saborío agregó: 

“El partido que nos ha gobernado los últimos seis años tenía dificultades con el libre comercio y ha demostrado que no está dispuesto a seguir adelante en la apertura comercial”.  

El hecho de que se haya detenido el proceso de adhesión de Costa Rica a la Alianza del Pacífico, en palabras del exembajador, es una prueba del desinterés del gobierno respecto  las políticas de apertura comercial. Según Saborío, Costa Rica es un socio natural de México, Perú Chile y Colombia, naciones que han conformado la iniciativa de integración regional conocida como Alianza Pacífico. “Estos países están avanzando en una agenda muy ambiciosa de liberalización comercial, la cual va a dejar obsoletos los tratados de libre comercio que Costa Rica tiene con cada uno de ellos”, añadió.

Saborío, sin embargo, reconoció que el presidente Alvarado, a quien considera una persona abierta, no pareciera tener una posición de absoluto rechazo al ingreso de Costa Rica a este tipo de iniciativas. Apuntó, además, que en el pacto de Gobierno de Unidad Nacional suscrito por Alvarado y Piza, justamente, figura el compromiso de acelerar el proceso de inserción a la Alianza Pacífico

Saborío fue enfático en la necesidad de retomar y fortalecer la apertura comercial: 

“En una crisis como la que tenemos, Costa Rica ya no debe hacerse más preguntas sobre cuál es el camino a seguir: nosotros dependemos de los mercados internacionales, nosotros dependemos de la inversión extranjera directa y dependemos del comercio, y están muy vinculados. Costa Rica tiene que ser un país más competitivo, y si no termina de hacer la tarea, si no revisa los acuerdos comerciales y aboga por ir más lejos, va a tener dificultades para competir en el mundo”

Según el último informe de competitividad global del Foro Económico Mundial, en cuestión de un año, nuestro país experimentó una caída de siete escalones. Pasamos de estar en la posición 55 (año 2018) a la 62. Para Ronald Saborío este es un tema crucial: “Como decía doña Anabel González [exministra de Comercio Exterior en el periodo 2010 -2014], Costa Rica debería tomar la competitividad como una de sus metas principales en los próximos años, ella hablaba de la meta de convertirnos en uno de los 25 países más competitivos, y yo creo que esa es una tarea pendiente.”

Saborío considera que el ingreso de Costa Rica a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD) puede contribuir a la mejora de los índices de competitividad, pero también en muchas otras áreas: 

“Esto es lo que se conoce como el efecto network, el efecto red de la OECD… Los funcionarios de gobierno de Costa Rica van a ejercer un trabajo de redes de conocimientos con los especialistas de las mismas áreas, es decir con los expertos más renombrados de los países más prósperos. ¡Esto no tiene precio! Son más de 40 instituciones costarricenses que van a estar vinculadas a las fuentes de conocimiento más importantes sobre cómo se gobierna, sobre cómo se ofrecen los mejores servicios a los ciudadanos”

Ciertamente, la entrada a la OECD ha requerido, por parte de las autoridades de nuestro país, de importantes esfuerzos y reformas. Sin embargo, mencionó Saborío, esto es solo el principio, pues una vez que nos convirtamos en miembros, seguiremos siendo examinados por los otros miembros de esta importante organización. 

Saborío difiere con el exministro y exembajador Marco Vinicio Ruíz, quien señaló  hace unos días que la administración Arias Sánchez inició el proceso de ingreso a la OECD a través del ingreso al Centro de Desarrollo de dicha organización: 

“Yo le puedo decir que este proceso de ingreso [a la OECD] inició en el año 2010 (…) La entrada al Centro de Desarrollo fue la entrada al Centro de Desarrollo, allí entran los que no entran a la OECD. Hay miembros de la OECD que ni siquiera son miembros de ese centro. Es algo concebido para los países en vías de desarrollo” 

Y añadió: 

“En el 2010 yo acompañé a doña Anabel González a transmitir por primera vez el mensaje del gobierno de Costa Rica, de la presidenta Chinchilla, al secretario general de la OECD, Ángel Gurría, y se le informó la voluntad de Costa Rica de convertirse en miembro. Le comento la anécdota: al señor Ángel Gurría se le quitó la sonrisa de la cara. Estaba recibiendo a Costa Rica, estaba recibiendo a la ministra de Comercio Exterior, responsable de inversiones y una persona con una enorme reputación, pero, de pronto, este paisecillo chiquitillo le sale con que quiere ser miembro”. 

Durante el encuentro, mencionó Saborío, el señor Gurría propuso que para países como el nuestro ya existía el Centro para el Desarrollo. “Prácticamente lo que nos dijo fue: ustedes no tienen posibilidad de entrar a la OECD, para eso está el Centro de Desarrollo”, agregó.  

La OECD, según indicó el exembajador, no tienen vocación de universalidad y de hecho no cuenta con procesos determinados ni reglas para la adhesión. Por el contrario, dicha organización ha establecido que sus miembros no superarán una cifra de 40 o 45. Por eso es tan valioso que Costa Rica pueda entrar en este momento,los campos se están acabando”, añadió.  

Costa Rica diseñó un plan de trabajo en el gobierno de doña Laura Chinchilla para concretar ese ingreso: “Examinamos cómo habían entrado Israel, Chile, Estonia y Eslovenia, y vimos que a todos les habían pedido tres requisitos: someter políticas públicas del país exámenes de la OECD, participar en los órganos técnicos de la OECD y suscribir instrumentos de la OECD”.  

Para Saborío esta ha sido una carrera de relevos de tres administraciones: Chinchilla, Solís y Alvarado. “Esto demuestra que Costa Rica es un país que, cuando quiere, puede hacer las cosas bien, sin importar el partido político, sin importar la orientación ideológica, porque las tres administraciones hicieron equipo y se fueron pasando el bastón y llegaron a la meta”

Ronald Saborío es abogado con estudios de Derecho en la Universidad de Costa Rica, Derecho Internacional en el Graduate Institute of International Studies, Universidad de Ginebra y Negocios Globales en Saïd Business School, Universidad de Oxford. Fue embajador de Costa Rica ante la OMC desde su creación en 1995 hasta el año 2015, y además, fue el primer embajador de nuestro país ante la OECD