Funcionarios del Registro Civil obligados a inscribir matrimonios igualitarios



Tras varias décadas de discusiones no exentas de virulencia y apasionamiento, ayer, 26 de mayo del 2020, Costa Rica se convirtió en el primer país de Centroamérica en aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Este procedimiento, según indicó la abogada y activista Larissa Arroyo Navarrete, supone básicamente la eliminación de la prohibición para que dos personas del mismo sexo puedan casarse. En entrevista para el programa Charlemos, Arroyo, quien es experta en Derechos Humanos, agregó: “No hay una creación de una figura jurídica distinta, sino que, por primera vez, va a haber una parte de la población que va a tener acceso a un mecanismo, a una figura jurídica, que hemos tenido prácticamente desde siempre, y que fue creada para poder brindarle seguridad jurídica, social, cultural a las parejas”. 

Arroyo señaló que las figuras de unión de hecho existieron desde siempre e incluso, a menudo, en las prácticas de socialización cotidiana las personas integrantes de dichas uniones eran reconocidas como parejas. “Lo que pasa”, añadió, “es que se generaban una serie de problemas cuando esa pareja no estaba reconocida jurídicamente, por ejemplo el tema de pensiones (…) o pensemos en el tema de los bienes gananciales”

Para Larissa Arroyo, a lo largo de décadas, las personas gays, lesbianas, bisexuales, trans, intersex, queer, no binarias, no han sido reconocidas social, jurídica ni culturalmente, y además, han sufrido violencia y discriminación.  “Y dentro de esa discriminación se incluye la negación del acceso a la figura jurídica del matrimonio”, agregó.    

Por esa razón, según la abogada, la implementación del matrimonio igualitario se enmarca en un largo proceso de lucha contra la desigualdad y la injusticia que experimentan las personas LGTBI. Según dijo, este es apenas un paso pero hace falta hacer más. “Hoy hablamos del matrimonio igualitario pero deberíamos hablar también de crímenes de odio”, agregó.     

Desde el punto de vista técnico, la implementación del matrimonio igualitario implicó una serie de desafíos para las autoridades del Registro Civil. Luis Guillermo Chinchilla Mora, Oficial Mayor Civil del Tribunal Supremo de Elecciones, manifestó que se han realizado una serie de ajustes en los sistemas informáticos para poder brindar el servicio de manera óptima. 

“Esta implementación nos llevó sus meses, toda vez que, como es costumbre en nuestra institución, debemos garantizar la seguridad registral de la información que tenemos”, señaló. 

Chinchilla enfatizó que, desde el punto de vista propiamente registral, el matrimonio igualitario no tiene mayor diferencia con el proceso concerniente al registro de matrimonios entre personas heterosexuales. 

Meses atrás el Consejo Superior Notarial de la Dirección Nacional de Notariado acordó que los notarios públicos del país, eventualmente, podrían alegar objeción de conciencia ante situaciones en las que su libertad de credo y conciencia se viera lesionada. Ante la posibilidad de que funcionarios del Registro Civil, también, aleguen objeción de conciencia, el Oficial Mayor Civil señaló lo siguiente: 

“La Ley de Administración Pública nos obliga [a los funcionarios públicos y, específicamente, a los funcionarios del Registro Civil] a ejecutar todo lo que la norma establece. Es decir, nosotros como servidores públicos no podemos negarnos a tramitar una declaración de matrimonio entre personas del mismo sexo anteponiendo nuestras creencias religiosas o de otro tipo, sino que tiene que, en primera instancia, que privar el orden público y las normas establecidas. 

Luis Guillermo Chinchilla subrayó que el trámite de matrimonios entre personas del mismo sexo, al menos en lo que atañe al Registro Civil, no podrá ser rechazado y ningún funcionario de esa institución podrá negarse a ejecutarlo debido a convicciones personales. “Yo puedo garantizar, a nivel de Registro Civil, que todos nuestros funcionarios se encuentran en la obligatoriedad de ejecutar, tramitar, recibir, procesar e inscribir todos los matrimonios y las declaraciones de matrimonio entre personas del mismo sexo”, añadió.