El otro lado oscuro de la pandemia



Eli Feinzaig, economista y presidente del Partido Liberal Progresista, manifestó en el programa Charlemos del martes 20 de abril que Costa Rica lleva 11 años en una fiesta de gasto público. Según Feinzaig, esta situación nos ha llevado a actuar irresponsablemente y  a acumular un nivel de endeudamiento que es insostenible para el gobierno de la República. 

En el año 2011 el déficit fiscal en Costa Rica rondaba el 4% del PIB mientras que en el 2019 cerró en 6,96 %, la cifra más alta de los últimos 40 años. Cabe decir que del 2018 al 2019 se experimentó un aumento de un punto porcentual. 

“El último año es el acabose de la desvergüenza: subieron los impuestos, creció significativamente la recaudación, hubo amnistía tributaria, con lo cual, además, hubo una recaudación extraordinaria, y a pesar de eso el déficit se disparó 7%, incluso por encima de lo que el gobierno había proyectado”, indicó Feinzaig. 

En un momento en el que enfrentamos una crisis civilizatoria de proporciones enormes, Costa Rica, según Feinzaig, entra en una posición precaria desde el punto de vista económico. Cabe recordar que nuestro país ocupa el noveno lugar entre los países más desiguales del mundo. Los mercados internacionales han perdido confianza en nuestro gobierno. El desempleo supera el 14% y un millón de costarricenses se ganan el sustento en la informalidad. El endeudamiento de nuestro país, por si fuera poco, supera el 60% del PIB. Para Feinzaig, estas condiciones comprometen y limitan cualquier tentativa de aliviar el drama económico que están viviendo millones de costarricenses y miles de empresas.   

“Yo no soy antiestado, yo soy antidespilfarro, y con un Estado del tamaño del Estado costarricense es imposible no despilfarrar”. Feinzaig insistió en la necesidad de contar con instituciones públicas que tengan la capacidad de atender las necesidades de los ciudadanos, no solo en un contexto de emergencia como este. 

Y añadió: “Cuando uno ve lo que han hecho los países fiscalmente responsables, y no estoy hablando de Alemania, hablo de Perú… Perú es un país que en la última década decidió seguir una política fiscal de control del gasto; días después de que se anunciara la pandemia, el gobierno peruano anuncia un plan de ayuda para la población afectada y para las empresas equivalente al 12%. Eso lo puede hacer solo un país que tiene las finanzas públicas en orden”. 

Feinzaig aseguró que hoy el panameño promedio disfruta de un nivel de ingreso 45% superior al costarricense promedio. “Ciertamente la crisis nos agarró en pésimas condiciones porque no hemos querido hacer las reformas necesarias para que la economía se dinamice”, agregó.  

Al ser consultado sobre algunas propuestas, el economista mencionó que el gobierno, antes de todo,  debería organizar un grupo consultivo integrado por personas que no estén involucradas en el embrollo del día a día. Estas personas, indicó, podrían no estar vinculadas directamente al gobierno y deberían encargarse de establecer criterios de cara a la recuperación: “¿Cuáles sectores y cuándo pueden despegar de nuevo? ¿Cuáles lo harían primero y cuáles después? Y algo muy importante: ¿cuánto más durará la cuarentena?”

Eli Feinzaig es economista graduado de la Universidad de Costa Rica, la Universidad de Illinois y la Universidad Interamericana de Puerto Rico. Es consultor independiente y ha ocupado cargos como asesor presidencial, viceministro de Transportes y director de inversiones en la oficina de Cinde en Nueva York.