Don Rodolfo Méndez Mata: el escudo protector



La imagen, el encuadre lo decía todo. El presidente Alvarado rodeado de sus ministros. Custodiado por su esposa, Claudia Dobles, a la izquierda, y por un octogenario e invencible Méndez Mata a su derecha. En el segundo plano, André Garnier y Dyalá Jiménez. Y luego el resto del gabinete. 

Pocas horas antes, Víctor Morales Mora renunciaba a su cargo como ministro de Presidencia. El escándalo de la UPAD llegaba al círculo de confianza del presidente, luego de que un asesor y dos viceministros, también, dejaran sus cargos. 

Alvarado mencionó que confiaba en la institucionalidad y en la democracia costarricense, esa misma institucionalidad que, valga recordarlo, antes consideraba una bagatela. Reafirmó la vocación de diálogo y la apertura del gobierno. Y aludió al secreto bancario, a un supuesto interés “económico, político, partidario y electoral”, al papel de la prensa y pidió mesura, prudencia. De alguna manera, sugería que en el escándalo de la UPAD residían otros móviles. 

El presidente de la República, además, anunció la salida de Felly Salas, jefa de despacho Presidencial, y comunicó que Silvia Lara, quien acompañó a Johnny Araya en la fórmula liberacionista del 2014, se desempeñaría temporalmente como ministra de Presidencia.

Luego de que se mencionara la creación de una comisión para mejorar la gobernanza en Casa Presidencial, la figura de Méndez Mata ocupó el podio. Don Rodolfo reiteró que el gabinete estaba con el presidente, que lo acompañaba, y destacó el liderazgo y la valentía de Alvarado. Dijo que ningún otro gobierno se había comprometido tanto con los temas más acuciantes: la reforma fiscal, las pensiones de lujo, la regulación de las huelgas. 

El gobierno del cambio, el gobierno de uno de los presidentes más jóvenes de la historia, recurría a un adulto mayor, a un representante indiscutible de ese fantasma llamado “bipartidismo”, para sacarle las castañas del fuego. 

Al final, sucedió lo previsible: más allá de dos periodistas preseleccionados, no hubo espacio para preguntas de la prensa. Y por si fuera poco, se informó que los asesores de datos de la UPAD serían reubicados en otras instituciones